La tasa de paro en España se acerca al 20% de la población activa y a los cuatro millones de desocupados (datos del INEM, pues la EPA ya arroja la cifra de cuatro millones y medio), una doble barrera psicológica ante las que nos toparemos próximamente y que ya vislumbramos tras los brindis de fin de año en que deseamos tanta prosperidad. Según los datos recogidos ayer por el Ministerio de Trabajo, el paro ascendió en diciembre en 54.657 personas, con lo que el total acumulado es ya de 3.923.603 personas con familia, ojos y un estómago que saciar.Ayer, en la tertulia matutina de la SER, un comentarista de Hoy por hoy se apoyaba en la tesis de la secretaria de Estado de empleo, Maravillas Rojo, de que el paro sube, pero menos: se frena la destrucción de empleo. Posteriormente, entre los centenares de comentarios enfadados de los lectores de EL PAIS.COM ante los nuevos datos del INEM de enero, hubo uno verdaderamente llamativo. Con una ingeniosa metáfora, el forero en cuestión comparaba la convalecencia del empleo en España con la de un herido grave en un hospital:
''Maravillas Rojo es como esa doctora que ve sangrar al herido y, en aras de animar a sus familiares, les tranquiliza arguyendo que sigue perdiendo sangre, pero menos; hasta que, cuando deja de perder del todo, se pone muy contenta sin darse cuenta de que el paciente ya está muerto''.
Otro de los contertulios de la SER ponía a Finlandia como ejemplo de un país con mano de obra cualificada y muy productivo, merced a su transición ''en apenas 10 años y como España tras una grave crisis económica'' de la producción del papel al albergue de compañías telefónicas, se telecomunicaciones, tecnológicas, etc. Al despistado contertulio se le olvidaba la diferencia clave entre España y Finlandia: la educación o los valores del esfuerzo, llámelo X, llámelo Y. En definitiva, la formación.
Por otra parte, la Cadena Cope dispuso ayer de una provocativa imagen en su página web que sacó del baúl del PSOE:
Hoy, el ministro de Fomento José Blanco ha dicho que Mariano Rajoy le ha pedido a los Reyes ''que las cosas sigan peor''.
