miércoles, 30 de diciembre de 2009

CALCULANDO LA RUTA DE LA REFORMA LABORAL

El teléfono rojo era en realidad blanco. Es una de las curiosidades que nos dejó la Guerra Fría. Los teléfonos del Congreso son, sin embargo, negros. Pero llevan la misma connotación de alerta que tenía el auricular que unía el Kremlin con la Casa Blanca. De ahí que mientras unos hablan a la cámara, algunos diputados descuelguen angustiados el teléfono para salvar el pellejo de los ciudadanos.

Eso hará Zapatero en enero de 2010, pasado mañana, año en que el Gobierno espera que se inicie la tan esperada y laureada -no con laureles, pero sí con brotes verdes- recuperación económica. Cogerá el teléfono y les comunicará a patronal y sindicatos su plan de reforma laboral. Porque habrá reforma laboral. El día 22 de enero es la fecha para emitir su plan de reforma laboral. Una semana más tarde -el día 29- llegará la reforma del sistema de las pensiones, que se hará llegar a los interlocutores sociales y parlamentarios. Ese mismo día 29 se planea anunciar el recorte del gasto público. Un pan ''muy exigente'', según promete Zapatero. Lástima que el 50 por ciento de este gasto esté en manos de las comunidades autónomas, con lo que cualquier esfuerzo será siempre de resultado liviano.

Aunque la recuperación económica se asoma a la ventana e incluso la abre, el presidente ya auguró que la creación de empleo no llegaría hasta ''finales de 2010 o principios de 2011''. ¿Puede esperar España otros 12 meses? En su fuero interno, Zapatero debe estar pensando 'no'. Por eso está trabajando en ello, en acelerar las reformas que el país necesita.

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